sábado, 4 de julio de 2009

Vacaciones en Potrero de los Funes, San Luis - Día 4

Hoy decidimos hacer nuestro primer recorrido, el circuito de las Sierras Puntanas


Ver Recorrido Sierras Puntanas en un mapa más grande

El circuito entrañaba visitar las ciudades de El Volcán, Trapiche, La Carolina, la gruta de Inti Huasi, el yacimiento arqueológico de La Angostura y el embalse de La Florida. Considerando la dificultad de darle de comer en la ruta a Tomi, decidimos salir tipo 13:00, justo luego de darle de comer, y almorzar nosotros en el camino. Salimos pues para El Volcán, listos para hincar el diente en el primer restaurant o parrilla que se nos cruzara. Lamentablemente El Volcán, un pueblito de casas de fin de semana un poco venido a menos que se desarrolla a lo largo de un arroyo, no tenía ningún lugar abierto donde comer, así que paramos en una panadería y compramos facturas, que se convertirían luego en nuestro almuerzo. Sin más nos dirigimos a nuestra siguiente parada, Trapiche, tomando la ruta provincial 9.

La ruta 9 entre El Volcán y Trapiche sale de las sierras y atraviesa zonas llanas de sembradíos. Si no fuera por las ondulaciones uno diría que aún está en la llanura pampeana lo cual no es del todo errado, ya que la pampa muere justamente ahí, al pie de las sierras de Córdoba (o Puntanas, como las llaman acá). La ruta en si era muy bonita, de doble carril y arbolada a los lados. Trapiche se encuentra ya subiendo a la sierra de nuevo y, como El Volcán, se desarrolla a ambos lados de un arroyo. No tan arbolado, las casas son sin embargo más nuevas y lindas, lo que lo hace más pintoresco. En el pueblo hay un mirador desde donde se puede ver parte del embalse de La Florida, ya que el dique queda a sólo 6 Km de Trapiche.

En Trapiche buscamos nuevamente donde comer, e inclusive fuimos un poco hacia el lado de La Florida, donde un cartel en la entrada de un camping prometía "Hoy Asado" pero se ve que "Hoy" no era realmente ese día, ya que estaba desierto. Ya resignados a no encontrar donde almorzar, nos comimos las facturas camino a La Carolina.

La ruta 9 entre Trapiche y La Carolina se internaba en las sierras pero las pendientes eran suaves y no había caminos de cornisa. Eso si, tanta curva y contracurva empezó a marear a Vane, que casi no pudo disfrutar del paisaje. La zona de La Carolina ya había sido colonizada en la época de los españoles y se podía ver a lo largo del camino muros de piedra, kilómetros y kilómetros de ellos, que se usaban para delimitar los campos antes que existiese el alambrado, a veces bajando de los cerros en unas inclinaciones que hacían pensar quien había sido el inconciente al que se le dió por hacer un muro ahí. Los campos eran mayormente pastizales y cada tanto se veían vacas en ellos, todo salpicado por piedras que sobresalían aquí y allá.

Llegamos por fin a La Carolina, un pueblo de la época de la colonia al pie de un cerro, donde en aquellas épocas había una mina de oro. El pueblo era más sobrio que Trapiche, con muchas casas de piedra, el infaltable arroyo y una espesa arboleda, sin hojas por el invierno. En verano debe ser un lugar precioso pero ahora en invierno tenía un aspecto de seriedad casi medieval. Lamentablemente el estómago de Vane a esa altura no daba para más así que desistí de subir al cerro para ir a la mina.

Salimos de La Carolina y de la ruta 9 para tomar la prvincial 10 e ir a Inti Huasi, donde hay un yacimiento arqueológico. La ruta iba bordeando los cerros que sobresalían entre los pastizales, incluyendo uno, al que lamentablemente no le sacamos foto, que nos hizo acordar al Peñón de Ifach en Alicante. Llegados al cerro Inti Huasi, guiados por la hasta ahora infalible Lola, encontramos una gruta que formaba una especie de arco reparado de las inclemencias del tiempo y donde se han encontrado restos que indican que ha sido habitada por aborígenes nómades intermitentemente durante los últimos 8000 años. Si en la gruta hubo alguna vez pinturas, rastros no quedaron, lo cual no es demasiado sorprendente considerando que en la gruta hay una vertiente y el agua gotea permanentemente de las paredes, donde se forma una capa bastante espesa de musgo.

La siguiente parada era La Angostura, donde si esperábamos ver pinturas rupestres, pero para llegar allí había que atravesar unos 10 Km de camino de ripio. El ripio por supuesto no me preocupaba pero lo que no me esperaba era el tipo de camino que nos encontramos. La ruta parece que la habían trazado siguiendo la cresta de una serie de montes por lo que habitualmente te encontrabas caminos de cornisa, subida y bajadas bastante abruptas y, en general, una ruta bastante poco nivelada ya que se inclinaba en el sentido del monte. La vista, eso si, era espectacular y, forzados por la ruta a ir despacio, el estómago de Vane pudo recuperarse, no así sus nervios. Por supuesto, Mamá en una ruta así tiene que ir vendada. Yo por mi parte debo reconocer que me tome la ruta con calma y no tuve problemas.

Aunque sin duda pareció más, el tramo complicado no nos habrá llevado ni 10 minutos ya que después el camino comenzó a seguir el curso de un arroyo casi desde su vertiente y los caminos de cornisa quedaron atrás. Fue siguiendo dicho arroyo que pasamos por un rancho donde un gaucho estaba ensillando su caballo y al vernos pasar puso una cara de "¿Quienes demonios serán estos?" terrible. Se ve que la zona no es muy transitada. Un poco más allá cruzamos el rio Cañada Honda (por un badén, como casi todos los cursos de agua que hay acá) en un lugar que era verdaderamente precioso pero donde tampoco sacamos foto por falta de un buen lugar para parar el coche. No mucho más allá llegamos a la ruta provincial 37 y volvió el asfalto.

El camino a La Angostura no fue muy distinto al camino a La Carolina y al llegar Lola nos indicó que nos metieramos campo adentro de una tranquera. No, no estaba equivocada, los carteles de la ruta decían lo mismo. Lamentablemente el camino de acceso era una simple huella y los baches le hacían bambolear la cabeza a Tomi para todos lados por lo que desistimos de seguir adelante y volvimos para la ruta, rumbo a La Florida.

El dique de La Florida es un tanto raro. Normalmente se construye un dique en la entrada a un valle y el agua se embbalsa de allí para atrás pero en el caso de La Florida se ve que el valle tenía varias entradas y no les daba la profundidad que querían por lo que construyeron varios diques en distintos puntos para formar el embalse. Aguas abajo de uno de dichos diques se encuentra el pueblo de La Florida. La verdad que ahí yo no viviría ni loco, no se como alguien puede vivir tranquilo en una casa bajo el nivel del embalse y justo en el camino del agua si el dique se llega a romper.

De La Florida volvimos a Trapiche bordeando el embalse y de allí de vuelta a la cabaña. Saliendo de El Volcán Lola nos engañó y nos hizo mandarnos por un camino de ripio. A la ida había intentado lo mismo pero yo la ignoré y seguí por el asfalto, pero a la vuelta me agarró desprevenido. Igual, después del camino de los cerros, no me iba a asustar por un poco de ripio plano, así que no hubo mayores problemas, salvo un badén para cruzar un arroyo bastante crecido, que de todos modos pasamos rápido y sin problemas. Todo el recorrido nos había llevado cuatro horas y media.

Ya de vuelta en casa Vane y Tomi se dedicaron a descansar y yo a hacer algo de fiaca. De cena los planes eran hacer unos churrascos a la parrilla pero los vecinos me ganaron la parrilla de mano y pusieron un par de pollos. Sin embargo, como vi que me usaron la leña que había comprado (y sin siquiera pedir permiso, por cierto) no tuve empacho alguno en presentarme en la parrilla con los churrascos, pedirle un poquito de lugar y de fuego (que era de mi leña, despues de todo) y hacer los churrascos que, lamentablemente, resultaron duros.

1 comentario:

La brujita viajera dijo...

Recién hoy me pongo a seguir leyendo tu diario. Has acertado hijo mío, ni loca voy por camino de montaña (ni siquiera vendada), me hubiese quedado al comienzo, sentadita y esperando su regreso :).
Ojo con los arroyos y badenes, si llega a llover se convierten en torrentosos, de modo que a prestar atención al clima!!!