Nos levantamos temprano por lo que resultó útil saber donde quedaba la panadería, ya que se nos antojaron facturas para el desayuno. Con Vane y Tomi aún reponiéndose del viaje decidimos quedarnos en la cabaña haciendo fiaca y, en mi caso, leyendo todo lo que salió en los diarios sobre las elecciones.
La cabaña hay que reconocer que es muy bonita. El frente y los laterales son de troncos de madera y solo el fondo y las paredes internas son de material. Al frente tiene un pequeño porche y luego se entra a la cocina comedor. Al costado de la misma, sin dividir, hay un living con dos camas que hacen de sillones. Detrás de la cocina está el baño y detrás del living la habitación matrimonial. Los colchones son de resorte y el matrimonial algo duro, por lo que la espalda de Vane no anda muy bien que digamos.
El principal problema de la cabaña es que mira al sur y le da la espalda a un acantilado así que no solo nunca le entra sol por las ventanas sino que el sol ni siquiera le da la mayor parte del día, por lo que es algo oscura y fría, aunque por suerte tiene estufas de sobra. Las cabañas en total son tres, dos abajo y una más arriba del acantilado, a la que se accede por una escalera. Afuera de las cabaña hay un parque en declive con una pileta y algunos juegos para nenes, además de una parrilla y un horno de barro. Al lado hay otro lote de los mismos dueños con más cabañas, una aún en construcción, aunque estas son de material.
Un poco antes del mediodía salimos para comprar algo de comer. El pueblo no tiene mucho pero por lo menos hay una verdulería con una verdura excelente donde pudimos comprar zapallo, zanahoria y acelga para Tomi y un almacén al lado donde compramos ñoquis (era 29 despues de todo) para almorzar y fiambre y pan para hacer sandwiches. No hubo suerte sin embargo con la carne para el asado que yo quería comer, ya que según nos dijo el verdulero la única carnicería del pueblo solo abre los fines de semana.
A media tarde llegaron nuestros vecinos, un grupo que está instalando un nuevo registro automotor en San Luis a los que el gobierno les pagó el pasaje en avión ida y vuelta para que el domingo fueran a votar. Aparentemente antes tenían asignada esta cabaña porque una de las chicas (la única del grupo en realidad) se mandó como pancho por su casa hasta que se topó de frente con Tomi a upa mío, tras lo cual pidió disculpas y se retiró.
A la tarde nos fuimos al Walmart en San Luis con toda la idea de comprar todo lo que nos hiciera falta, incluído el asado para la cena, pero al llegar a la caja (por suerte antes de pasar) nos dimos cuenta que ninguno de los dos había traído su billetera, por lo que tuvimos que dejar todo y volvernos. Por suerte había como para hacer sandwiches de cena. Luego de cenar intentamos dormir a en el corralito que nos habían dejado, pero estaba muy cerca del piso y por lo tanto era muy frío. Eso, sumado a que Tomi seguía durmiendo mal nos hizo terminar pasándolo a una de las camas del living, usando el corralito como baranda. El corralito quedó entonces solo como área de juego ya que a Tomi le gusta estar sentado ahí rodeado de sus chiches.
Al día siguiente a la mañana volvimos a ir al super, esta vez con plata, y de ahí fuimos en busca del Banco Nación para pagar la multa cordobesa. Debería haberle tenido más confianza a Lola, ya que la dirección que me marcó me parecía que no era y al final resultó que si: la sucursal del Banco Nación estaba adentro de un Plaza Vea.
Ya de vuelta y finalmente habiend comprado carne me di el gusto de hacer un asado en la parrilla. De los tres cortes de carne que compré el vacío y el pechito de cerdo estaban buenísimos pero el asado resultó duro. La tarde estuvo dedicada a la fiaca y de cena hubo asado recalentado, así que nos fuimos a acostar temprano con idea de salir a recorrer al día siguiente. Lamentablemente Tomi tuvo otra mala noche, probablemente debido a que el ambiente seco le secaba la nariz y la garganta y le daba mucha sed, por lo que no dormimos muy bien que digamos.
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1 comentario:
Veo que el viaje hasta el momento resulta bastante...accidentado?, por decirlo de alguna manera. Pero fundamentalmente por cosas de los adultos y no por Tomi (salvo el que duerma mal de noche).
Multa, cabaña mal orientada, negocios cerrados, olvido de las billeteras, colchón duro,etc etc... al lado de todo eso, el que Tomi duerma mal es un poroto.
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