jueves, 2 de julio de 2009

Vacaciones en Potrero de los Funes, San Luis - Día 1

A pedido del público, vuelve el diario de viaje para relatar nuestras peripecias en las primeras vacaciones formales de Tomi (la escapada a Mar del Plata en el verano no cuenta).

El viaje comenzó el Domingo 28 temprano pero no tanto. Ya desayunados y con las valijas abarrotando el auto (parece mentira, pero ya nos quedó chico) a las 9:30 salimos a votar y de allí directo a la ruta. Por suerte tanto Vane como yo hicimos rápido en las mesas que nos tocaron así quea las 10:15 ya estabamos en la autopista y siguiendo las indicaciones de Lola (o debería decir Lolo, ya que le cambié la voz al GPS de Española a Argentino) nos dirigimos a nuestra primera parada: Junín.

El viaje a Junín transcurrió sin complicaciones y a las 12:30 paramos en la misma estación de servicio en la que habíamos repostado camino a Mendoza en 2006. Allí le dimos de comer a Tomi y almorzamos Vane empanaditas y yo un sanguche (a una flauta de jamón y queso no vale decirle sandwich) que compramos ahí mismo. Tomi aprovechó la parada para mirar todo con mucho interés.

13:45 seguimos viaje rumbo a nuestra segunda parada programada, Laboulaye. En el camino debíamos cruzar la laguna La Picasa, donde la ruta 7 estaba cortada en 2006 pero se ve que finalmente la repararon El hecho que la laguna estuviese bastante seca seguro ayudó. En varias partes, no solo ahí, nos cruzamos con lagunas que se habían secado total o parcialmente, dejand a la vista antiguos postes de alambrado que habían pasado muchos años bajo el agua.

Veníamos bien de tiempo y Tomi estaba dormido, por lo cual tenía pensado seguir de largo de Laboulaye y parar en Vicuña Mackenna cuando, 5 kilómetros antes del pueblo me enganchó un radar. 123 Km/h cuando la máxima es de 110 Km/h y un exceso permitido de otros 10 Km/h, por lo cual me multaron con casi $500. Se ve que Córdoba necesita recaudar, tal y como me admitió el policía. Dado que practicamente no circulaba nadie en la ruta, sólo camiones, no me extrañaría que yo haya sido al único que pararon en todo el día, ya que de lo contrario no creo que se hubiesen molestado por 3 Km/h.

Por supuesto, ni de casualidad iba a para en Laboulaye después de eso así que seguimos de largo y a eso de las 16:30 paramos en una Esso en Vicuña Mackenna, donde Tomi se tomó una teta, bastante accidentada ya que nose decidía si tomar o mirar alrededor. Seguimos viaje una vez más para el último tramo. Lola diligentemente nos informó que llegaríamos a las 19:00, poco después de la caída de la noche.

Guiados por Lola, llegamos a la entrada a Potrero de los Funes, previo recorrer una pista de automovilismo (el circuito del lago) que cuando no se usa para carreras se vuelve carretera de uso general. Lamentablemente ahí se nos acabó la guía, por lo que luego de un par de llamadas y confusiones finalmente Antonio, el dueño de las cabañas, nos vino a buscar y nos llevó a donde era. De más está decir que para el GPS la zona donde estaban las cabañas era un descampado.

Dado que ya era de noche no había mucho para ver así que desempacamos, le dimos de comer a Tomi y me fui en busca de algún lugar donde vendieran asado pero lo único que encontré abierto fue una panadería que solo tenía cuatro sandwiches de miga. Eso y unas galletitas fue toda nuestra cena y nos fuimos a dormir. Dado los nervios de Tomi por estar en un lugar desconocido y el dolor de cabeza de su madre, Vane durmió con el y yo terminé en la cama del living viendo hasta tarde los resultados de las elecciones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola chicos! Recién hoy levanto los correos del hotmail y me estoy deleitando con la narración de sus primeras vacaciones con Tomàs. Les mando un beso desde una Bs As ahora, con cielo nublado y una llovizna. Ya me pongo a ver las fotos en el picassa.

Sigan disfrutando,
Lore