La pelota no dobla...
Eso lo dijo Pasarella con respecto a jugar en la altura y, más allá de las burlas que recibió, creo que algo de razón tenía. A mi por lo menos los 2200 metros de México me tienen mal. Ando cansado todo el día, me agito un poco al subir las escaleras y después de comer parece como si me fuera a desmayar. Seguro que ando con la presión por el piso.
El día lo inicié como ayer, y aproveché no bien me levanté para llamar a Movistar por el roaming internacional, a lo que me contestaron que, por ser una línea de empresa, es la empresa quien tiene que solicitarlo. En fin, sigo incomunicado. Previendo la larga mañana, esta vez desayuné un omelette y fruta como para que me dure más en el estómago, y a las 8 estaba en la planta. Los temas que vine a ver ya están todos encaminados, por lo que creo que la semana me alcanzará bien para todo y aún alguna que otra cosa adicional. La siguiente etapa del proyecto que me trajo acá es, ya está confirmado, las pruebas piloto en USA, así que sólo me queda confirmar con Mike la fecha exacta del viaje.
No los pienso aburrir con detalles técnicos de mi trabajo, pero una cosa interesante es ver como muchas palabras técnicas son distintas aquí: tubería en lugar de cañería, flecha en lugar de eje y así. Casi que voy a tener que aprender un idioma nuevo. Al fin de cuentas parece que para cada cosa tengo que saber cuatro nombres: en argentino, en mexicano en brasileño y en yanqui. Vaya uno a saber como llaman a todo los chilenos, ya que me veo que también habrá nuevas palabras allá.
Para almorzar esta vez nos fuimos hasta un shopping, Plaza Satélite, donde comimos en un restaurante italiano, que no es verdaderamente una trattoria italiana sino lo que los yanquis creen que es un restaurante italiano. En fin, estuvo lindo de todos modos y bastante rico, aunque no me pude terminar el plato. De entrada pedimos una porción de "calamari frito" (rabas) para compartir y de plato principal un "penne alla rustica", que no es ni mas ni menos que fideos con una salsa medio cremosa y quesosa.
El shopping no lo recorrí, aunque tengo intenciones de irme allá el jueves por la tarde, pero si paramos en un stand que vendía unos helicopteros a control remoto muy bonitos, de los cuales aparentemente Armando estab considerando comprale uno a su hijo. La verdad que cuando Bodoquito (no te quejes Andrea) sea lo suficientemente grande (unos tres años, calculo) yo también pienso comprale, aunque obviamente no lo va a usar hasta que no tenga edad suficiente y registro de conducir.
Armando aprovechó el viaje al shopping para que vayamos a una vinería donde me obsequió unlicor de tequila "Agavero", que me dijo es como un Bailey's a la mexicana. Habiendo averiguado que vinos le gustan a Armando (Cabernet y Merlot) prometí traerle vino argentino la próxima y de paso aproveché para recomendarle algunos que se vendían en la vinería: Rutini, Luigi Bosca, Las Moras, Lagarde, Terrazas y Trapiche, entre otras bodegas conocidas de las que habían vinos ahí. También habían unas cuantas marcas que me son totalmente desconocidas y que no me extrañaría fueran sólo de exportación.
La tarde transcurrió tranquila y a las 18 horas me volví al hotel, ya que los mexicanos tienen una jornada laboral de 10 horas y como donde fueres, haz lo que vieres, 10 horas también trabajé yo. El remoto de la televisión había reaparecido pero la conexión a Internet seguía siendo igual de mala, al igual que el bolígrafo que les compré a la mañana y que no escribe. Luego de un chat más que accidentado, me harté y bajé a cenar.
La cena fue una quesadilla, un sope de tilanga, que es una especie de taco de carne y pollo sobre una tortilla más bien dura y crocante y un sandwich de jamón, queso y bacon, en pan lactal. La cena, aunque no mucha (imaginense el equivalente tres empanaditas y un sandwich) me cayó pesadísima y aún ahora la siento como una piedra en el estómago. Creo que mañana veré de cenar algo más liviano, tipo ensalada.
Al subir, finalmente le encontré la solución al problema de Internet: me conecté a otra red que no es la del hotel y no volví a tener problemas. Veré si puedo hacer lo mismo mañana, así puedo videochatear con todos.
En fin, eso es todo por hoy. Mañana, un nuevo capítulo.
miércoles, 21 de mayo de 2008
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3 comentarios:
Si creés que estás con la presión por el piso, averiguá si te la podés controlar en algún lado (a lo mejor en una farmacia, tal como acá)no te llevará mucho tiempo y en caso de que así fuera imagino que algo podrás tomar, ojo con eso que la presión baja te puede provocar un desvanecimiento.
Sobre el resto de los malestares, son comunes cuando no se está acostumbrado a las alturas, paciencia, el viaje es por pocos días y si la pelota no dobla... jugá a los dados que total no tienen que ir muy lejos ni doblar:)
Coincido con Lore sobre el tema picantes, mejor obviarlos, tu intestino agradecido.
Me alegro que el trabajo esté encaminado, así podrás darte algún paseíto o por lo menos no estar a mil.
Che, no seas tacaño y comprale aunque sea una botella de vino argentino a Bernard donde los viste; le llevarás alguno de acá, pero por lo menos que ya lo vaya probando,salvo que estén muy caros,pero bueno una botellita es devolver el regalo que él te hizo.
Creo que bodoquito se pondrá muy contento con los regalos del papi, andá viendo alguno del cual no vaya a tener que cumplir los 18 para usarlo, ¡pobre chico! tenerlo en la estantería y no poder tocarlo, es mucho esperar...
Y sobre la mami de bodoquito, es como dice Lore, "todo" le irá creciendo, así que si los talles son un poquito más grandes no habrá problema.
Es interesante ir aprendiendo las distintas formas de llamar a la misma cosa en distintos lugares; al fin de cuentas luego podrás poner en tu curriculum "hablo argentino, mexicano, brasileño, yakie, español y ainda entendo galego, non lo falo, mais lo entendo" jajaja.
Besitos.
Jaja como verás el poder de resumen de mama es nulo, ni si quiera se podría catalogar como mail, es una carta online.
Si a Vane le queda grande el conjunto que le compres, siempre estaré yo para recibir todos los conjuntos maltallados, se ve que a mi me entra todo.
Y con respecto a TOMY (o Belen, según tengo entendido no está confirmado todavía), jamás voy a permitir que le digan Bodoquito. Pobre nene, imagínense cuando sea grande y le digan "A vos te decian bodoque cuando todavía no habías nacido". Trauma infancias!
Besos y suerte.
Yo no tendré poder de síntesis, pero cuando uno está de viaje le gusta leer los comentarios que les mandan.
Para la próxima escribiré "mirá vos, o que bien" así no me critican.
¡He dicho!
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