martes, 20 de mayo de 2008

México DF - Día 2

El día comenzó a las 7, y en seguida se volvió accidentado debido a una barra toallera no muy bien colocada que se desprendió cuando quise sacar la toalla ocasionando que me cayera, con el saldo de algo de piel levantada en los nudillos de la mano izquierda, un pequeño corte en la palma derecha y un moretón donde la panza golpeó el borde de la bañera. Si fuese más flaco, ese golpe no me lo hubiera dado. A la gente del hotel no me pareció que les importase demasiado cuando les comenté la novedad y ni siquiera intentaron hacer que me viese un doctor, lo cual me parece bastante irresponsable de su parte ya que si yo llego a quebrarme o golpearme luego bien puedo echarles la culpa a ellos y no tienen forma de deslindar responsabilidad.

Luego de desayunar me estaba esperando en el lobby del hotel Armando, mi contacto en México, y de allí fuimos caminando a la planta, que queda a la vuelta del hotel. Armando me presentó a su equipo y pasamos la mañana viendo las necesidades del proyecto que me trajo aquí. Para eso de las 12 ya estaba yo medio muerto de hambre porque desayuné medianamente liviano (un huevo, un par de trozos de salchicha y café) y no había cenado, pero resulta que aquí se almuerza a las 14 hs, cuatro horas después de la hora en que mi estómago está acostumbrado, así que no me quedó otra que aguantar.

Para almorzar fuimos a un restaurante especializado en pescados donde comimos unos tacos al pastor de pescado (buenísimos!!!) de entrada y un filet de pescado almendrado (mero a la plancha cubierto con salsa de almendras y acompañado de arroz y vegetales) que estaba excelente. De postré pedí un flan napolitano, que parecía a medio camino entre un flan y un postre de vainilla, cubierto con caramelo.

La tarde fue corta, mayormente dedicada a reportes y a sacar fotos del proceso. Mike escribió para comentar que había pedido turno en la planta piloto de Carlstadt para la primera quincena de Junio, así que mi próximo viaje seguramente será ir para New Jersey después de 4 de junio, ya que el 4 tenemos tuno con el obstetra y no pienso faltar. Si voy para los USA veré de enmendar mi papelón y comprarle a Vane un conjunto en Victoria's Secret que realmente le vaya.

A la tarde, ya de regreso me encontré conque no podía acceder a la habitación ya que la tarjeta se había "desmagnetizado". Solucionado esto, me dediqué a llamar a Movistar para activar el roaming internacional pero ya era demasiado tarde: el horario de atención había finalizado. Acto seguido Internet provisto de una clave válida por una hora que me dieron en recepción y me encontré con Vane en línea, por lo que estuvimos videochateando mientras ella cocinaba y luego cenaba, con la laptop apoyada en el freezer. Milagros de la tecnología, haber podido cenar juntos a pesar de la distancia. Por supuesto, tal y como le dije a Vane, me patiné la hora entera en el videochat, hasta quedarme sin conexión.

Pedí una nueva clave para poder videochatear con mamá, que esperaba en línea, pero en la recepción me dijeron que me conectara con mi nombre y número de habitación. No se si a partir de ahí empezaron a tener problemas o es que esta era una conexión "de segunda", pero lo cierto es que cada 5 minutos me desconectaba, por lo que de videochat ni hablar.

Bajé un rato para cenar, quesadilla de entrada (una especie de empanadita de queso) y arrachera tampiqueña de plato principal, que es como un churrasquito acompañado de frijoles refritos, arroz, guacamole, taquitos de pollo y chiles toreados, los chilecitos verdes chiquitos y muy picantes que a veces se encuentran en nuestros supermercados, hechos a la plancha. Probé apenas una puntita de un chile y me dejó la boca ardiendo, no se como los comen. Del resto, comí todo salvo los taquitos de pollo, ya que estaban cubiertos de una salsa que no me gustó, no se de que sería.

Ya de vuelta en la habitación se me dio por comenzar este blog, pero dadas las interrupciones permanentes quise prender la tele y ahí descubrí que el remoto había desaparecido de la habitación. La verdad que el servicio del hotel cada vez mejor! Desistí de la tele, no tenía ganas de volver a llamar a la recepción para quejarme, y me concentré en escribir hasta que, siendo las 23:30 me venció el sueño, decidí dejar el relato del día para la tarde siguiente, y me fui a dormir.

3 comentarios:

La brujita viajera dijo...

No vale!!! yo había mandado un comentario y no salió publicado :(
O será que en vez de enviarlo lo borré?... en fin, taras de una futura abuela...
Todo lo que te ponía al final te lo dije chateando, así que lo único que te digo ahora es que saques fotos. De todo, del DF, del hotel, de tu habitación...y de las comidas que tan bien describís.
¡Que se mejoren las cosas en el hotel! y que sigas disfrutando todo el resto.
Besote y cuidate mucho.

Mamá

Diego García dijo...

Má,

No pienso andar como japonesito sacando fotos en el restaurante, y menos frente a gente de la empresa!

Penelope Glamour dijo...

Hola Diego!!!

Respecto al conjuntito de Vane no te preocupes ahora por los talles, total los va a poder usar perfectamente durante éste período embarazoso!!. Salu2 y no hagas como tu hno, no comas cosas picantes q después cuando uses el baño te va cobrar recargo en la habitación. :D