jueves, 7 de agosto de 2008

Medellín, Colombia - Día 4

Flores en el día de Boyacá

Hoy es feriado en Colombia ya que el 7 de Agosto se celebra el aniversario de la batalla de Boyacá, que marcó el éxito de la campaña libertadora de Bolivar. Como parte de las celebraciones del feriado en Medellín se realiza la Feria de las Flores. No pude ver los festejos en directo, ya que estuvimos trabajando por la mañana en la planta, haciendo la reunión de cierre con la gente de Colombia, y por la tarde en el hotel, atendiendo temas de otros paises y preparando reportes. Lo poco que pudimos ver de los preparativos fue en una vuelta por la ciudad que nos llevaron a dar cuando nos trajeron al hotel.

Por lo que pude ver en la televisión, el desfile consiste principalmente en campesinos que bajan de los cerros portando arreglos florales en sus espaldas y desfilan por el centro de la ciudad. La verdad que la mayoría de los arreglos parecen coronas de muertos, aunque el espectáculo es bastante lindo.



A la tarde, mientras trabajabamos en la habitacióin de Mike, nos llamaron desde la recepción para informarnos que debido a una pérdida de agua debían "poner las habitaciones en mantenimiento", por lo cual nos pidieron cambiar de habitación. Las nuevas habitaciones que nos dieron eran obviamente de mejor categoria, con una vista muy bonita y baño con ventana y bata. Me queda la duda si no habrán hecho esto debido a que el botones ayer me machucó el meñique derecho agarrándomelo con la puerta del taxi al abrir la de atrás mientras yo bajaba. No fue nada serio y aunque me dolió bastante en el momento ahora sólo me queda algo de inflamación. La doctora que me vino a ver, de nombre Misleidys, confirmo que no había fractura y me recetó un analgésico, que el hotel obviamente me compró.

Aunque la reacción al percance fue la correcta y el hecho de cambiarnos de habitación, por el motivo que fuese, también lo manejaron tratando de compensarnos, lo cierto es que el servicio del hotel deja algo que desear. En general les falta personal que hable inglés, lo cual puede hasta ser pasable en los camareros del restaurante pero es inconcebible en una empleada de recepción. Los botones también parecen medio despistados, no sólo el que ayer me agarró el dedo sino también el que hoy se tomó una hora, dos llamados a la recepción y una aparición personal en la misma mediante, para aparecerse a llevarnos a nuestras nuevas habitaciones, lo que nos hizo perder un montón de tiempo.

Una vez cambiadas las habitaciones, decidimos ir al shopping con tiempo para recorrer un poco más y por ahí comer algo, ya que eran las 17:00 y no habíamos almorzado. El Centro Comercial Oviedo es bastante complicado en su distribución, dado que fue construído sobre la ladera de una montaña, como casi todo acá, y en varias etapas. Tiene 5 niveles (el más bajo un supermercado), dos patios de comidas (el que vimos ayer y no nos gustó y otro mejor puesto más arriba), un complejo de cines e inclusive un area que está al aire libre alrededor de una calle, como si fuera una calle comercial de un pueblo chico con todos los negocios en locales de una planta.

La ropa por lo que pude ver está alrededor de un 20% más barata que en Buenos Aires, al menos en lo que a ropa de hombre se refiere. De hecho, cuando hablamos con Jim el nos sugirió ir al shopping a comprar ropa lo cual, según Mike, fue su modo de decir "¿Qué hacen trabajando todavía?". No compré nada, sin embargo ya que la verdad tengo ropa más que suficiente, como el placard lleno puede dar fe. Eso si, no busquen ropa de abrigo en Medellín porque no hay.

Para almorcenar nos decidimos por un local en el shopping llamado Cazuelitas, el cual preparaba comida típica colombiana. Comí un patacón de pollo y champiñones, que consistía en los mismos con salsa blanca y queso gratinado, servidos en una canasta hecha de plátano horneado. De postre fuimos a otro local especializado en "Crepes y Waffles" donde comí un crepe (panqueque) de banana y chocolate con dos bochitas de helado de ron. El panqueque estaba muy bueno, pero el helado tenía un gusto raro, más ácido que el nuestro, como si tuviera algo de yogurt. Otra cosa que no me gustó de acá es la arepa, un pan pequeño, redondo y chato tipo disco, hecho de maizena (y con sabor a maizena) que te lo ponen por todos lados. Gustos son gustos, supongo.

Eso es todo por hoy. Mañana vuelvo a la planta de Medellín y luego al aeropueto rumbo a casa, así que no habrá nuevo post hasta la vuelta.

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