viernes, 13 de junio de 2008

Carlstadt, NJ, USA - Día 5

Today started the day a bit different, as I decided...

(Esto de estar hablando Inglés todo el tiempo me está afectando. Sin siquiera pensarlo empecé a escribir esta entrada en Inglés)

Hoy empecé el día de un modo diferente, ya que decidí desayunar en la habitación aprovechando que tenía jugo de naranja, café y fruta. A las 8:30, como siempre, me encontré con Mike en el lobby del hotel y salimos para la planta. Mike tenía cara de haber dormido mal, atribuíble principalmente a que su cena familiar del día anterior había resultado un desastre: sus primas se pelearon mientras los esperaban, ocasionando que una de ellas se fuera luego de que llegaran y la otra se pasara la cena despotricando. Al fin y al cabo, cómo le dije, la pasé mejor yo laburando que él.

La mañana trajo nuevamente resultados prometedores en cuanto al barniz que estamos haciendo y al mediodía invitamos a Neil, el técnico que nos dió una mano con las pruebas a nivel laboratorio, a almorzar en un restaurante llamado Taos, que se especializa en comida fusión. Mi orden fue "Chicken Pockets", un plato muy interesante que era una pechuga de pollo rellena con jamón cocido, muzzarela y tomates desecados, envuelta en masa de hojaldre. Esto venía acompañado con una ensalada de fideos y verdura (hojas verdes de vaya a saber qué) y un dip de queso gorgonzola para mojar el pollo. La verdad muy rico y recomendable como alternativa a la clásica suprema rellena.

Durante la tarde confirmamos los resultados y obtuvimos nuestro primer lote completamente dentro de especificaciones, para luego dedicarnos a planear los próximos movimientos. Por lo pronto Mike estaría dejando su visita a Argentina para más adelante, ya que hacer Miami - Buenos Aires - San Pablo - Miami como el tenía pensado le salía algo así como USD 7.000, un verdadero despropósito. Por ende, lo más probable es que yo viaje para San Pablo del 23 al 27 de este mes. Al menos son sólo 3 horas de vuelo y se hace en el día. Mi próximo viaje a México, en cambio, depende de cuanto se tarde en negociar la autorización para seguir adelante, pero no creo que ocurra en menos de un mes.

A la salida del trabajo le pedí a Mike de pasar por un Radio Shack, una tienda de electrónicos, para comprar el iPod que Andrea quería. Bueno, no exactamente el que quería ya que iPods de 2 Gb no había y los de 4 Gb salían USD 150, no USD 20 como ella puso en el correo. Así fue que terminé comprando un iPod Shuffle de 1 Gb por USD 50, lo cual estaba mucho más cerca del precio. Espero que le guste. Si no, bueno, se quedará sin nada. :) De paso, compré un router inalámbrico para Lita.

Llegué al hotel, me bañé y luego me encontré con Mike e Irene para ir a dar una vuelta. Luego de una breve discusión decidimos ir al mall (haber sabido), el mismo del martes. En realidad sólo me quedaba una cosa por comprar, un regalo para bodoquito, y el elegido fue un oso de Build-A-Bear. Algo había hablado de este lugar el año pasado y lo que dije era cierto: los padres terminan gastando fortunas en estos osos. Sin embargo, no había visto el proceso de compra por dentro como esta vez, el cual es, la verdad, genial en su concepto.

En Build-A-Bear uno empieza eligiendo un oso (no necesariamente un oso, puede ser también algún otro animal, incluso un dinosaurio) sin rellenar y lo lleva a la máquina de relleno para rellenarlo "de amor" (que es sospechosamente parecido a la fibra no tejida que se usa en algunas almohadas). Se le puede agregar un chip con sonidos, incluso grabados por uno mismo y un "corazón que late" o si no le agregan un "corazón" normal de peluche. También le agregan un código de barras que es único del oso y permite devolverlo a su dueño en caso de que se pierda. Una vez finalizado, el oso se cierra y supuestamente "nació", así que hay que "bañarlo", lo cual se hace bajo corriente de aire en una especie de bañadera.

El siguiente paso es vestir al oso. Hay ropas de todo tipo: mucha ropa femenina, algo de masculina y uniformes (soldado, policía, bombero, pirata, Batman, Spiderman, etc.). También hay accesorios, como antejos, carteras o celulares. Cada pieza se vende aparte, con lo cual el costo final del oso empieza a subir. Mike e Irene se divirtieron a costo mía durante todo el proceso, especialmente durante la elección de ropa. Mike de hecho arruinó mi idea de oso Batman cuando dijo que parecía un oso sadomasoquista. En definitiva, me terminé incluinando por el oso motoquero: campera de cuero, remera negra de Harley-Davidson, pantalón de jean negro con cadena, borcegos negros y anteojos de sol tipo policía de Chips. La verdad que se parece a Terminator o a Toga. Para terminar, le puse al oso el nombre de James Dean y emití su certificado de nacimiento.

Después de comprar el oso (creo que Irene va a querer uno) recorrimos el mall un poco más y luego nos fuimos a cenar. El lugar elegido fue Paisano's, un restaurante italiano cuyo chef y dueño, nos enteramos luego, era argentino. De entrada pedimos calamares con hongos y salsa cajún, que eran rabas empanadas, con portobelos salteados rociados por la salsa, que resultó ser bastante dulce. A Mike no le gustaron y, debo decir, a mi tampoco me pareció que la salsa pegara mucho con las rabas. De plato principal pedí ravioles negros de langosta, bañados en salsa rosa con espinaca y camarones. La salsa estaba excelente y los ravioles muy ricos, aunque sigo considerando mejor al relleno de salmón, a mi juicio el mejor relleno de raviol que he probado. Habría que ver como eran los de centolla ya que en general la prefiero respecto de la langosta.
Eso es todo desde New Jersey. Mañana dejo el hotel y de la planta voy directo al aeropuerto, así que mi entrada final de este viaje probablemente la haga desde casa el sábado o domingo a menos que, como en Mexico, encuentre un punto de Wi-Fi gratuito en el aeropuerto.

No hay comentarios: