Día 7
Mike e Irene me llevaron a un Shopping, el cual resultó interesante. Hay muchas cosas igual que acá pero algunas novedosas, como "Build a bear", un local donde las criaturas compran un peluche y lo "personalizan" comprandole ropita, anteojos y gorros. Un exito, los padres terminan gastando fortunas. De ahí fuimos a comer sushi, recogimos la entrega de Amazon.com con las películas que encargué y volvimos al hotel. Cene temprano después de chatear con ustedes y me pedí un "Shepperds pie", lo que nosotros conocemos como pastel de papa. Cosa curiosa, el relleno tenía pedazos grandes de tomate y arvejas y usaban cheddar ara gratinarlo.
Dìa 8
Mi gran tour por Manhattan.
Salí temprano y me tomé a las 8:00 el tren desde Rutherford, cerca del Hotel, a Penn Station en Uptown Manhattan. Son sólo dos estaciones, pero justamente hay que hacer transbordo en la del medio, Secaucus. Llegué a las 8:30 y allí comenzó mi peregrinaje. De Penn Station fui al Empire State. Subí pero la cubierta exterior estaba cerrada, por lo que la vista fue preciosa pero las fotos no tanto. En sucesión visité Times Square, la estación Grand Central, las Naciones Unidas, el Rockefeller Center, fui por la 5ta Avenida hasta Central Park, el cual bordeé de Este a Oeste, pasé por Columbus Circle donde está el Edificio Trump, compré garrapiñadas de castañas de cajú y luego seguí subiendo por Broadway, pasando por el Lincoln Center donde está la escuela Julliard hasta la plaza Verdi, la placita triangular de "Tienes un email". A esa altura eran las 12:00.
Me comí un pancho en la otra sucursal de Grey's Papaya, la que aparece en la pelicula y un café en un Starbucks a la vuelta, mientras enfilaba de nuevo hacia Central Park. Las calles eran las mismas de la película, con las casas con escalera de piedra en la entrada y los edificios con el nombre al costado del toldito. Me encantó andar por ahí. Crucé nuevamente Central Park en sentido contrario para llegar a la parada de subte que me llevaría al Downtown, el centro financiero.
Me bajé del subte en el City Hall, fui para Ground Zero y desde ahí por Broadway hasta Battery Park, el parque que está en la punta de Manhattan, previo paso por Wall Street. Le saque fotos a la Estatua de la Libertad y luego bordeé la costa hacia el Este para ver el puente de Brooklyn. Por la costa llegué a los muelles de Fulton Street, una zona donde conservaron los antiguos edificios de ladrillo de estilo portuario y algunos antiguos barcos a vela, desde donde la panorámica del puente de Brooklyn es preciosa.
Me encaminé nuevamente hacia el subte, pero en el camino paré para comer una hamburguesa en Burger King. De nuevo en Penn Station, me di una vuelta por el Madison Square Garden, hice unas compras y finalmente me tomé el tren de vuelta a Rutherford a las 17:00. Había estado caminando la mayor parte de las últimas ocho horas y media pero no me contenté con eso, ya que para hacerla completa me caminé cerca de otra hora desde la estación al hotel.
No doy más. Me duelen las dos rodillas a falta de una, aunque curiosamente el tobillo se la bancó sin chistar. Espero haber bajado cualquier kilo que haya subido acá. Si nueve horas de caminata no lo lograron, no tengo arreglo. Ahora me voy a bañar y a dormir, ya que mañana 4:20 me pasa a buscar Mike para ir a Kentucky.
domingo, 18 de marzo de 2007
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