lunes, 12 de marzo de 2007

USA / New Jersey - Día 1

Salimos con más de media hora de retraso, aparetemente porque el vuelo siguiente estaba sobrevendido y estaban tratando de rubicar pasajeros en nuestro avión. El vuelo de Ezeiza a Miami fue tranquilo, más allá de algo de turbulencia sobre Rosario. Lamentablemente no dormí nada, como siempre, pero al menos pude ver una película, Casino Royale, en la pantalla del asiento. El avión era bastante lindo, pero no se te ocurra pedir vino o cerveza para la cena: te lo cobraban 5 dolares.

Una vez llegados a los Estados Unidos comenzamos a sufrir la paranoia imperante en los aeropuertos. Dado que no había una fila única sino varias filas frente a cada oficial de migraciones, con Diego nos dividimos en dos filas distintas. El oficial que le tocó a Diego despachaba a todos bastante rápido, pero el mío tenía a todo el mundo un montón de tiempo haciendoles preguntas. A una pareja que viajaba con una nena chiquita y la niñera los tuvo como media hora.

De ahí pasamos a recoger las valijas, pasarlas por aduana (me tocó canal verde, así que no las revisaron) y volverlas para el vuelo a Newark. Luego de eso tuvimos que pasar por un control de acceso donde te hacían sacarte hasta los zapatos. Con todo ese franeleo perdí un montón de tiempo, así que nos quedó apenas algo más de una hora para desayunar algo y ver un poco del free shop (avisen si quieren algo) antes de salir en el otro vuelo.
Menos mal que desayuné en el aeropuerto, porque en el otro vuelo el desayuno lo cobraban. También te cobraban por los auriculares para escuchar música. El vuelo fue mayormente aburrido y lo único bueno fue ver New York de lejos al llegar, ya que me pedí un asiento de ventanilla en la parte derecha especialmente para eso. La salida fue rápida y no hubo que pasar ningún control, aunque desafortunadamente la valija de Diego nunca llegó. Veremos si la traen al hotel.

Mike nos estaba esperando y nos llevó a almorzar a un restaurant Portugués donde comí un Bacalao a la Gomez que estaba riquísimo. El plato era bacalao, papa, cebolla y huevo hervidos y luego salteados en aceite de oliva. Una exquisitez. Nos trajo al hotel, dormí un poco y la noche nos volvió a pasar a buscar junto con Irene, su mujer, para ir a cenar. Fuimos a otro restaurant Portugués (hay muchos Portugueses por acá) donde pedí un rodizio de carne, que resultó bastante buena, y charlamos un buen rato, comparando costumbres y sacándole el cuero a mi jefe.

Eso fue todo por hoy. Si me necesitan para algo urgente, pueden ubicarme en el celular ya que tengo señal acá. Si no es tan urgente, manden un correo, ya que tengo Internet en el cuarto de hotel. Dicho sea de paso, el hotel está muy bien puesto, al estilo del de Villa Mercedes, aunque no tiene tantos servicios que que es un hotel económico. Besos para todos y vean si pueden arreglar la compu de casa y de paso agregarle memoria.

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