Inglaterra, como corresponde, me recibió con lluvia. Las nubes cubrían tanto Londres como Manchester, por lo que no pude ver nada del paisaje. Al llegar a la terminal 3 de Manchester me estaba esperando Mimi, que había llegado una hora antes y de allí nos fuimos a la terminal 1 a esperar a Don, el tercero en llegar del grupo. La conexión entre ambas terminales era un pasillo elevado bastante amplio de unas 5 cuadras de largo aproximadamente, por lo que caminamos bastante. Con una hora de tiempo para mater y exhaustos de no haber dormido nos fuimos a un café a tomar algo y terminamos pidiendo un chocolate caliente que era una delicia.
Una vez llegado Don salimos rumbo al centro de alquiler de autos, ya que Mimi insistió en alquilar uno para movilizarnos. Terminó alquilando un Peugeot 308 muy bien equipado, al punto de tener GPS incorporado. Por supuesto nosotros no sabíamos esto, así que también alquiló un GPS, el cual vino configurado en alemán. Por suerte, luego de torturarlo un poco logré ponerlo para que nos hable en inglés y así partimos rumbo al hotel manejando por la mano izquerda. Tras unos 20 minutos de autopista llegamos a nuestro destino, el Holiday Inn Warrington. El hotel es un típico hotel de negocios de categoría media, bien cuidado pero nada del otro mundo.
Hicimos el check-in y, dado que era mediodía, nos fuimos a almorzar a un pub cercano al hotel: Mascrat Manor. Una cosa a tener en cuenta es que muchos pubs en Inglaterra funcionan más bien como restaurantes familiares, así que al entrar nos encontramos con más familias con chicos chiquitos almorzando que gente tomando cerveza en la barra. El ambiente familiar era ayudado por el hecho que el pub es muy espacioso, con bastante separación entre mesas lo cual facilita el accionar de los niños, que a falta de patio de juegos, cerrado por lluvia, se dedicaban a corretear alrededor de las mesas.
Fuimos a la barra, pedimos una cerveza (yo incluido) y algún plato típico para comer. En mi caso "toad in the hole" que resultó ser 3 chorizos de cerdo, pero con una base de especias muy distinta a las nuestras y muy suaves, y papas fritas, servido en una especie de caja hecha de pan. Por si no lo notaron, si pedí cerveza pero por supuesto la que pedí no me gustó. Por suerte Don había pedido una cerveza que le resultó demasiado frutada para su gusto así que cambiamos. La cerveza que el pidió tenía un sabor frutal a manzana y parecía mas bien sidra que otra cosa, por lo cual me gustó mucho. Terminado el almuerzo nos fuimos a dormir un poco de siesta, ya que estábamos fusilados y a las 18:30 Alan, el fabricante de los molinos que fui a ver, nos pasaba a buscar para ir a cenar.
El lugar de la cena no podía ser más típico de Inglaterra. The Cottage Restaurant es una antigua hostería donde en 1648 Oliver Cromwell pasó la noche luego de vencer a las tropas realistas. Por supuesto un lugar con tanta historia no podía ser otra cosa que un restaurant... hindú. Entramos a la zona de espera (una barra ubicada en lo que tradicionalmente fue la hostería, claramente un lugar histórico, y pedimos unas cervezas. He aquí mi sorpresa al enterarme que la cerveza que pedí no era una cerveza que parecía sidra sino realmente sidra. Aparentemente la sidra está de moda en inglaterra en estos momentos y por eso es común encontrar pubs que la venden por pinta como si fuera cerveza.
Lejos de resultar un compendio de sopas como temía Vane, la comida hindú en el menú resultó basada principalmente en pollo y cordero. De entrada Alan pidió una tabla de diferentes platos (pollo tikka, pollo chat, seek kebab de cordero, cebolla bhaji y garbanzos, todo muy rico). De plato principal pedí un cordero mughal (pata de cordero al horno con una salsa suave de tomate y cebolla a la crema, acompañanda de papas masalla) que lo postulaban como altamente recomendado y realmente tenían razón: estaba excelente.
Terminada la cena nos volvimos al hotel para ir a dormir, cosa que traté de hacer lo más temprano posible. Lamentablemente el jet lag me jugó una mala pasada y por más que estaba muerto no pude dormirme hasta pasadas las 2:30, con lo cual dormí bastante poco.
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